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Cuando el Lolita no puede ser prioridad




En la vida hay una palabra que rige nuestros días: prioridades. A medida que crecemos y somos capaces de tomar decisiones, armamos una lista de intereses y deberes que inevitablemente se ordena en una jerarquía de prioridades. Para unos el lolita puede estar en los primeros lugares: Visten, respiran, comen y sudan lolita. Hay quienes invierten porcentajes considerables de dinero para obtener las prendas deseadas; hay otras personas que solo lo pueden usar en algunas ocasiones, hay quienes ahorran meses para prendas básicas.


Algunos deben pagar los estudios, ayudar económicamente en el hogar, mantener un hijo, armar una casa y siempre hay emergencias económicas. Entonces, el lolita no puede ser una prioridad cuando terceros o nuestro propio bienestar se ven afectados. Es por ello que muchas veces leemos ventas con urgencia debido a matrículas para la universidad, ventas para ayudar en una operación de la mascota o de un familiar y es el lolita, donde tanto dinero se invierte, una fuente inagotable de compradoras seguras.

Hay un momento en que aparecen las urgencias y recurrimos a lo más rápido para poder cubrirlas. La venta siempre está a nuestro alcance, sobre todo ahora con tantos grupos para vender/comprar/permutar casi cualquier cosa. Y en el lolita, no es diferente. Cuando ofrecen prendas a precios accesibles, dos pagos o precios conversables, rápidamente los ítemes se van y pronto se recobra total o parcialmente el dinero invertido. Vender, en esta competencia, es fácil.

Pero, ¿es la única opción? Muchas veces leemos realmente urgencias (salud) pero muchas veces la "excusa" de la venta, ¿Amerita que nuestros corazones se deshagan de las prendas que tanto añoramos por tener?

¿Qué hacer?

Primero, dejar de comprar. Al menos en mi vida el lolita no es una prioridad. Tengo otros gustos, aficiones que me llenar más, tengo que pagar un arriendo, pagar las cuotas de todo lo que implica independizarse y ahorrar. Sin embargo, en mi caso no creo que la solución sea dejar el lolita ni aprovechar los ítemes que tengo para salir de los apuros económicos que ahora me afectan, sino que, debido a mi gusto y apego a este estilo, dejarlo stand-by en compras e innovar con los ítemes que tenga hasta que las cosas realmente mejoren.

¿Por qué no solo dejar ir las prendas y aliviar la vida? En lo personal tengo mucho apego por las cosas materiales, porque representan cosas importantes para mí. Creo mucho mejor dejar de invertir cuando el bolsillo no alcanza, pero no dejarlo, no deshacerme de las cosas que me ilusionó tanto poder tener en mis manos. 

Segundo, ahorrar. Cuando en nuestra vida existen responsabilidades mucho más importantes que "comprar ropa" una buena solución es ahorrar, pero ahorrar a partir de los excesos. Tal vez en lugar de gastar en vicios o en cosas tan simples como un chocolate, un helado, o caminar en lugar de pagar un pasaje, lenta pero seguramente podremos tener algo de dinero para, al menos, comprar pequeños accesorios que puedan dar un vuelo distinto a nuestros coordinados.

Me parece triste cuando alguien de la comunidad debe recurrir a estas ventas cuando tiene apuros, porque me imagino el esfuerzo que hizo para obtener cada prenda, y cuando en nuestras vidas hay cosas que requieren mayor importancia, cada una de esas prendas es un pequeño tesoro, un pequeño gran logro, sea un JSK o un par de medias para al fin completar un coordinado.

***

¿Y ustedes se han visto en estas situaciones? ¿Es o no el lolita una prioridad en su vida? ¿Debido a qué situaciones han debido postergar el lolita?

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