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Asociación Lolita, el fin de la revolución



*Disclaimer: Las opiniones vertidas en esta publicación son de responsabilidad de quien las escribe y no representan necesariamente la linea editorial de Bow's Magazine*

Cuenta la leyenda que antes no existía la Japan Lolita Association. No había embajadoras ni discusiones por quién ocuparía ese cargo en cada país.

Tampoco es para mentirse. Había dramas y hartos. La escena lolita siempre tiene conflictos, las personas discuten, tienen choques de ego y se arreglan. Se crea una comunidad, se divide en tres y se vuelve a unir. O volvía. Hoy, los países que cuentan con una embajadora lolita han visto cómo varias personas quieren postular a un mismo cargo, se hacen planes por la espalda y siempre queda alguien disconforme con la escogida. Hace unos días escuchaba a unas lolitas chilenas comparar la escena actual con Game of Thrones, y es bien acertado.

En Chile, la elección de la embajadora Kawaii fue una sorpresa. Se especuló sobre cómo había sido escogida y la escena se separó en bandos. En Brasil, se creó la Asociación Lolita de Brasil que trabaja de forma separada de la embajadora designada por Misako. Los franceses determinaron que la embajadora sería escogida por las dueñas de todas las comunidades y Misako Aoki por votación, la ganadora deberá firmar un contrato con las comunidades antes de asumir su cargo. No quiero hacer generalizaciones y decir que funciona mal en todos los países, pero sí trajo un extra drama.

La creación de la Japan Lolita Association no tiene solo el nombre de japonés. La mentalidad japonesa implica que debes identificarte y defender las organizaciones a las que perteneces: el colegio, la empresa o la familia. Una asociación de lolitas suena bastante lógico en ese contexto. La verdad es que ni Misako ni los integrantes de la asociación pueden conocer la escena lolita de cada país, tampoco si la persona asignada es apta, ni cómo se recibirán los nombramientos.

Algunos opinan que es positivo tener una embajadora kawaii, porque se muestra la escena a otros países y permite más unión, pero les cuento que existe internet: Antes de crearse la asociación ya conocíamos a las lolitas de otros países, por los proyectos anteriores como My Lolita Style, The Bow's Cafe, Lolita in Wonderland, Lolimafia, Latin Lolitas y un eterno ETC.

En los hechos, tener una embajadora no asegura ni una visita de Misako, a menos que puedas costear su viaje. El puesto no es remunerado y no hay contacto directo con marcas ni modelos. Seguimos tan lejos de Japón como siempre y con unos dramas más sobre los hombros.

Como si fuese poco, suena contradictorio la existencia de una Asociación Lolita jerarquizada y donde la figura de una sola persona -Misako- sea tratada casi como una presidenta. ¿A eso quedó reducido el Lolita? Sin ser de las primeras generaciones, alcancé a conocer los discursos "old school": La revolución, saber que estás en contra de los parámetros normales de la sociedad y estar orgulloso de eso. Nos llamábamos el punk con encaje. Hoy nos da, con suerte, para ejecutivos con petti.

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