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Cuando cambia el cuerpo de una lolita



Por Elisa

Por muchos motivos, nuestro cuerpo sufre transformaciones, ya sea para peor o mejor.  Si eres lolita desde pequeña y lo vas llevando mientras creces, habrá blusas que de busto ya no te cierren. Faldas que te quedaban a la medida, ahora te quedan cortísimas por un estirón de último minuto.



En nuestra trayectoria lolita podemos adelgazar o engordar, debido a cambios hormonales, enfermedades, atracones de ansiedad o simplemente porque la genética no nos acompaña.

¿Qué hacer cuando notamos que hay ciertas prendas que ya no nos quedan o que costará un esfuerzo enorme para que nos queden bien? (Bien, es decir, sin botones proyectil, sin costuras por romperse y sin sobre exigirle al cierre. Bien, es decir, que la falda no se te caerá a cada rato, que una blusa/OP/ JSK no se te vea toda “bolsonuda” en la espalda, y que las cintas del shirring no se unirán en los bordes).

Antes que todo, ser realistas: Si tú crees que no volverás  a tener el cuerpo de antes (más delgada o más ancha) es mejor ver qué hacer con la ropa que está allí, percudiéndose, apolillándose…

Puedes renovar tu closet, es decir, vender lo que ya no usarás y lo que ganes invertirlo en nuevos ítems que sí podrás lucir.

Si tú crees que podrás volver a ser la misma a mediano plazo, porque tu cambio sólo fue transitorio debido a una enfermedad o embarazo, aunque se lea tortuoso, puedes ver cómo está ahí la ropa, esperándonos a que la usemos nuevamente. A veces, eso motiva más que cualquier cosa.

***
¿Durante tu vida en el Lolita, has tenido que pasar por esta situación? ¿Cómo la has enfrentado?

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